Yo soy mía: una historia de hijab y minifalda
Cuentan los periódicos que esta misma semana dos chicas han sido castigadas en España por su forma de vestir. Una de ellas ha sido expulsada de una procesión en Granada por llevar una minifalda que las cofrades mayores consideraron demasiado corta. Posiblemente el argumento nos parece anticuado como poco, propio de personas que viven en un mundo donde la virginidad aún se paga y hay que proteger a la juventud de las tentaciones de la carne.
La segunda ha sido expulsada de un examen en su instituto por llevar hijab.
