Pop iraní o el pantalón de campana como medida

Written by Brigitte Vasallo. Posted in Asia Central, Lenguaje, Lugares, Migraciones

RangarangSe anuncia la llegada a España de un disco que recopila el pop iraní de los años 70 y 80 (del siglo XX). Veo la portada de este disco y me imagino los comentarios: ¡Caramba! ¿Cómo podían estar tan evolucionados hace unos años y tan atrasados ahora?

Ese pensamiento surge de dos errores. El primero es pensar que los pantalones de campana representan algún tipo de evolución positiva, cosa que dudo. Que un mundo de gente vestida con tejanos es necesariamente mejor. Dicho así, hace gracia, pero el tremendo debate sobre el hijab surge precisamente de esta idea. Pero hay un segundo error que nos lleva a creer, desde el pensamiento eurocéntrico, que la Historia es una línea recta que parte de las cavernas y que llega hasta nuestro aquí y ahora. A nivel matemático el discurso es: vinieron los 60, luego los 70, después los 80, los 90… y a nivel histórico-cultural es: vino la cultura yeyé, luego el flower-power, después las hombreras, y luego Kate Moss. Y entendemos que Kate Moss significa un paso adelante de la humanidad respecto a las hombreras, y que todo el mundo pasará por los mismo estadios para llegar a los mismos sitios.

Es una trampa: la Historia no es una línea, y mucho menos recta. La Historia son infinidad de historias dibujadas con líneas curvas, que se cruzan, entrechocan, se unen, se alimentan y se desafían. El futuro no siempre es mejor que el pasado; es más: ni siquiera nos ponemos de acuerdo en qué significa mejor, y qué significa peor.

Esta portada lo demuestra: Irán ya fue pop. Fue, dejó de serlo y tal vez lo será de nuevo. Pero, en cualquier caso, no es que no haya llegado: es que ya se fue.

 

Violencia sexual y migración

Written by Brigitte Vasallo. Posted in Migraciones, Violencia sexual y migración

Escribo este post un viernes por la tarde. Por lo tanto, concluyo la semana y lo hago con una mala noticia… y una buena.

La mala está contenida en un informe de Médicos sin Fronteras que acabo de leer. Aclaro que el informe tiene casi un año, sin embargo relata una realidad tristemente vigente. Bajo el título Violencia sexual y migración analiza el testimonio de 63 mujeres en proceso migratorio agredidas sexualmente durante su éxodo y atendidas por MSF en Rabat y Casablanca entre mayo de 2009 y enero de 2010. Las edades de estas mujeres oscilan entre los 2 (¡dos!) y los 40 años.

El informe narra la extrema vulnerabilidad de estas mujeres durante un camino penoso que realizan sin dinero, sin papeles y sin protección alguna. Se puntualiza, además, un dato sangrante: el 70% de ellas emprendieron la ruta precisamente huyendo de situaciones de violencia en sus lugares de origen, por conflicto armado, persecución política o violencia doméstica. “Sólo” el 30% migraron por motivos económicos si bien, desde mi punto de vista, la pobreza es también una forma de violencia.

Dejo aquí un único testimonio, narrado desde el fatídico paso de Maghnia, en Argelia, hacia Oujda, ya en territorio Marroquí. “Una recién llegada a Maghnia es de quien quiera; no puede negarse, no puede irse, todo se paga con sexo. Aunque vaya con su bebé o con su hijo, toda mujer debe pasar por lo mismo”.

Animaos a leerlo. Son sólo 11 páginas. Escuetas y devastadoras, pura y cruda realidad.

Y después de haberos revuelto las tripas, os doy la buena noticia: mañana es 15 de octubre y saldremos a la calle para mejorar el mundo. Ya vendrán lxs aguafiestxs y lxs escépticos. De momento estamos en la noche previa: el momento mágico en que el futuro, el mañana, aún es posible.

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Yo soy mía: una historia de hijab y minifalda

Written by Brigitte Vasallo. Posted in Hijab: velos y ciudadanías, Islam, Migraciones, Racismo, velos, Yo soy mía: hijab y minifalda, Yo soy mía: hijab y minifalda

another-fashionCuentan los periódicos que esta misma semana dos chicas han sido castigadas en España por su forma de vestir. Una de ellas ha sido expulsada de una procesión en Granada por llevar una minifalda que las cofrades mayores consideraron demasiado corta. Posiblemente el argumento nos parece anticuado como poco, propio de personas que viven en un mundo donde la virginidad aún se paga y hay que proteger a la juventud de las tentaciones de la carne.

La segunda ha sido expulsada de un examen en su instituto por llevar hijab.