Dj Cinnamoon, oriente en cualquier esquina

Written by Brigitte Vasallo. Posted in Música (s) árabe (s), Músicas

(c) www.djcinnamoon.comHace un par de días recibí un mail escueto que me proponía visitar un link “que creo te puede resultar interesante”, decía. Por supuesto, cliqué, e inicié un viaje del que aún no he logrado regresar.

El lugar que estoy visitando, el proyecto-universo que me tiene atrapada desde entonces, se llama Dj Cinnamoon.

Vamos a la parte alucinante… pero fácil:

Dj Cinnamoon es el universo imposible e innegociable de un dj cartagenero especializado en cintas de casete. Brutal. Cintas, además, provenientes en buena parte de un Oriente que incluye a armenios, judíos, griegos, asirios y anatolios, entre muchos otros y otras. Descomunal.

Se suman aquí, por lo tanto, mucho amores: el kitsch, la frontera y la transculturalidad. Y la música, sin duda. Elementos más que suficientes para hacer de este proyecto una propuesta interesante.

Pero aún hay más: esta es, como digo, la parte fácil. Lo difícil es explicar por qué Dj Cinnamoon es diferente a los otros proyectos musicales kitsch fronterizos que he visto hasta ahora (y que incluyen, por ejemplo, el universo cleopátrico de Natacha Atlas).

Maria o el poder de la frivolidad

Written by Brigitte Vasallo. Posted in Música (s) árabe (s), Músicas

mariaEl pasado Día de la Música dí una conferencia en Casa Árabe de Madrid. Durante hora y media estuvimos hablando de maqams, cuartos de tono, sufismo y demás rarezas para llegar a lo que de verdad había ido a mostrar: un video de la libanesa Maria en el que, después de distintos encuentros pornomusicales con helados, piruletas y demás consoladores potenciales, acaba metida, como una guinda cualquiera, en una bañera llena de leche ¡y Corn Flakes!

Con el video pretendía dinamitar los estereotipos sobre las mujeres en el mundo árabe y sobre la música que allí se realiza, además de reforzar la tesis de mi conferencia: que la música árabe no existe. El video hizo su efecto. Además de reirnos todxs un buen rato generó un debate que amenazaba con concluir con un dramático “¡es el fin de la música!”. Pero al fondo de la sala se alzó una mano que inició su intervención diciendo: “Nunca pensé llegaría a defender a Maria, pero…”