Aida Nadeem “Beyond Destruction”
La primera vez que oí el nombre de Aida Nadeem fue a través de un crítico musical británico que calificaba su música poco menos que de atentado cultural. Por supuesto no necesité nada más para lanzarme a buscarla, pues lograr crear una cosa rotundamente deplorable me parece un reto digno de admiración. Efectivamente, tanto aquel disco, “Out of Baghdad” (Harmonia Mundi 2007), como el actual “Beyond Destruction” (Resistencia, 2011), son raros. Y lo digo con toda la intención.
Raros como surgidos de una mente hiperactiva que acabase de descubrir el fruityloops; raros como estridentes, disonantes a cada paso, decorados con una poética impostada que sólo ella se cree… pero que en la que cree tanto que te acaba por convencer a cualquiera.
Los discos de Aida Nadeem son viajes en círculos cuando no en direcciones opuestas. Discos, al fin, que no van a ningún lado.
Y creo que por eso me gustan tanto. Porque no tienen sentido y eso, cuando la música es otro mercado cualquiera, no deja de tener mérito.
Imagino que en algún momento eso debió ser el arte: la búsqueda de un lenguaje propio. La búsqueda, y no el lenguaje. El camino, con o sin llegada. El proceso, por muy raro que sea.
