Racismo “simpático”: los negros son mejores

Written by Brigitte Vasallo. Posted in El racismo simpático, Migraciones, Racismo

lenny kravitzHace unos días, en un programa de la televisión (El Hormiguero) entrevistaron a Lenny Kravitz, que venía a España a presentar un disco sobre, ¡atención!, racismo.  El presentador Pablo Motos lo recibió con un abrazo y la frase: “¡Los negros sois los mejores!”, a lo que siguió aquello de “los blancos nos movemos mal, no somos flexibles”… etc

Hay quien piensa que racismo es odiar a alguien por su raza. El tema es bastante más complicado: racismo es creer que una persona y su comportamiento se pueden entender y explicar a partir del color de su piel. Para bien o para mal. Que según tu piel sea rosa, blanco roto, amarillo claro, marrón, marrón rojizo o caoba tu cantarás mejor mejor o peor, trabajarás más o menos y entenderás el mundo de tal o cual manera.

Así, no hay mucha diferencia entre decir que todos los negros son vagos o decir que todos son guapos. Sin duda, una expresión es más simpática que la otra, pero la idea que subyace en ambas es la misma: que todos los negros (como todos los blancos) son iguales.

Y eso es, volvemos al inicio, la esencia misma del racismo.

 

Más info: 

www.publico.es/visto-dicho-y-oido

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La inmigración como factor hereditario

Written by Brigitte Vasallo. Posted in La inmigración como factor hereditario, Migraciones

ignorancia el rotoCada vez que oigo o leo la expresión “inmigrantes® de segunda generación” me entran ganas de coger la maleta y huir. Cómo será mi estado de ánimo hoy, después de haber leído que la Generalitat valenciana prepara un plan 3G contra la xenofobia. 3G, significa 3 generaciones de inmigrantes. Padres, hij@s y niet@s. Desolada, así estoy.

Empecemos por el principio: la inmigración no es genética, ni es fungible, no es un cargo ni un título nobiliario: no se puede heredar.De hecho, ni siquiera es un estado, ni una cualidad de la persona: es un proceso. Se inicia cuando la persona plantea su futuro en un lugar distinto al que ha nacido, perdura durante el traslado y termina en el momento en que la vida de la persona migrada no está determinada por ese proceso, cuando el proceso ya no es central, sino una circunstancia más en su historia vital. Por eso mi recomendación siempre es hablar de “persona en proceso migratorio” (“personas en procesos migratorios”) durante el momento del proceso, y ciudadano/a una vez concluido. Ciudadano y ciudadana, sin distinción de lugar de nacimiento, de color, de religión…

Para que el proceso se dé por cerrado son necesarios tres factores: que la persona quiera cerrar su proceso y no se quede anclada en la identidad migratoria; que la persona pueda cerrarlo, que tenga los recursos psicosociales para hacerlo, y que la sociedad de acogida le permita cerrarlo.

Cuando llamamos a alguien inmigrante® de por vida lo estamos encerrando en un proceso que se perpetúa. Cuando llamamos inmigrantes® a sus descendientes, hij@s ¡y niet@s! estamos negándoles la plena ciudadanía a personas nacidas, crecidas y educadas en el territorio que los discrimina. Es más, los estamos obligando a identificarse más con un pasado familiar que con un presente social (¿os suenan los coches quemados en las barriadas francesas?).

Crear planes contra la xenofobia hacia las terceras generaciones es de un absurdo pasmante: nada más xenófobo que considerar que alguien necesita hasta 6 apellidos “puros” para ser considerado nacional de pleno derecho.

Y aún quedan dos cuestiones pendientes: la primera, estas expresiones eliminan del mapa las parejas “de pasaporte diverso” (las también llamadas “parejas mixtas”). La segunda, esta idea redunda en el mito de la identidad nacional invariable, eterna y, posiblemente, inmejorable. Una identidad que ni se alimenta ni sirve de alimento a nadie: muerta e inútil, sin ir más lejos.

Tiraría encantada de estos hilos en los próximos posts, pero hay un tema más urgente que me corroe: las condiciones laborales de los repartidores de pizza ahora que ir por la calle con casco estará prohibido gracias a la ley del burka.

PD: Por si os sabe a poco, os dejo enlazado un artículo anterior, también sobre ciudadanías de dudosa calidad (aquí).

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Kardes Türküler, Hemâvâz

Written by Brigitte Vasallo. Posted in Discos Atemporales, Kardes Turkuler: Hemavaz, Músicas, Turquía

KardesTurkuler-Hemavaz

Kardes Türküler (“canciones de hermandad”) es un proyecto cultural que nació en 1993 en el departamento de Folclore de la Universidad Bogaziçi de Estambul, queriendo representar la diversidad musical (cultural) turca, que en su visión plural incluye las tradiciones armenias, kurdas y azerís, con toda la carga política que ello conlleva.  Desde entonces han ido incorporando, además, los ritmos populares caucásicos, alevís, macedonios y romanís. De vértigo.

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Mobiliario urbano, inmigración® y derecho a voto

Written by Brigitte Vasallo. Posted in Migraciones, Mobiliario urbano, inmigración y voto, xenofobia

cartel fuera rumanos en badalonaRetomamos el post de ayer: los nuevos jefes romanos de algunas ciudades españolas (catalanas, si se prefiere) han decidido eliminar fuentes y bancos (de sentarse) para fomentar la convivencia.

Tema bancos (de sentarse).

Los medios de comunicación no albergan duda alguna: los bancos se han retirado porque los inmigrantes® los usaban de manera incívica. “Algunos” inmigrantes®, si el medio es más de izquierdas. Es decir: se sentaban en ellos para hablar hasta altas horas de la madrugada. A veces incluso en grupo.

No voy a discutir si los bancos son utilizados más por inmigrantes® o por los nacionales. Entiendo que las personas que pasan más horas sentadas en la calle son las que tienen menos trabajo, pisos más pequeños y claustrofóbicos, menos aire acondicionado en sus viviendas, menos acceso a bares, cines y teatros, y peor red de amigos con pisitos monos donde hacer cenas y sobremesas agradables. Creo que estos son los factores decisivos que hacen que la gente se reúna en los bancos de la calle, y no el país de nacimiento, la cultura o el color de la piel.

(También creo que si el consistorio apostase por entender las razones que llevan a la gente a sentarse en la calle y buscase soluciones constructivas, nos ahorraríamos mucha frustración y rabia actual, y muchos futuros coches ardiendo ).

Pero si algo me hace sospechar que debe ser verdad que la mayoría de usuarios y usuarias de los bancos públicos son inmigrantes® es precisamente la respuesta política. No creo que los jefes romanos se hubiesen atrevido a dejar a la gente sin asiento así por las buenas si esta gente hubiese sido… ¿nacional?…no…¿blanca?…no…¿cívica?…no…

La clave es que las personas que se han quedado sin asiento no pueden votar.

Y por eso, en esta democracia tan perfecta que tenemos, son especialmente vulnerables a las iras de nuestros jefes romanos.

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Obelix, pobreza y política barata

Written by Brigitte Vasallo. Posted in Migraciones, Obelix, pobreza y política barata, xenofobia

obelixEn tiempos de Obelix, los romanos estaban locos: eso nos quedó claro a todxs sus lectorxs. Y a pesar del transcurso de los siglos y los avances en psiquiatría, los romanos no han mejorado mucho. Sin ir más lejos, esta mañana descubrimos que algunos jefes romanos actuales (como el de Salt y el de Badalona) han decidido cerrar las fuentes públicas, porque sus vecinos las estaban usando.

¿Se entiende? No, no se entiende. Me explicaré mejor.

Algunos, muchos, vecinos y vecinas (curiosamente se apunta a presuntos “inmigrantes”) cargaban garrafas de agua en las fuentes públicas durante la noche. ¡Hay que ser muy vicioso para dedicar tus noches a acarrear garrafas de agua de la fuente pública a tu apartamento! ¡Con lo bien que se está mirando la tele o paseando!

Ni cortos ni perezosos, los jefes romanos han decidido cortar las fuentes públicas, ¡y listo!

Yo, personalmente, no entiendo la estrategia. Pienso que si cargan garrafas desde las fuentes públicas debe de ser porque no tienen agua en casa. Y que una casa sin agua es un peligro para la salud pública así que al menos, si yo fuese jefa romana, les daría todas las facilidades del mundo para que consiguiesen agua de algún otro lugar. Para lavarse, cocinar y beber. No creo que exista el peligro de que nadie use las fuentes públicas para llenarse el jacuzzi

¿Qué se pretende cortando el último suministro de agua accesible? ¿Matarlos de sed?

No voy a apelar a los derechos humanos, porque en este mundo eso es una chorrada. Pero ni siquiera le veo sentido práctico, lo cual me hace recordar otra historia parecida:

Hace unos meses coincidí en un programa de Canal Català con Albert Rivera, líder del partido Ciutadans per Catalunya. Defendió ante las cámaras, con la seguridad propia de un buen orador, que no hay que empadronar a todo el mundo. Así de fácil.

No pudimos replicar en directo por falta de tiempo, pero la justicia astral quiso que coincidiésemos en la cantina y pudiésemos plantearle algunas preguntas. ¿Cómo se puede gobernar una ciudad si no sabes cuánta gente la habita? ¿Cómo puedes prever escuelas, médicxs, incluso policía, si no sabes cuántas personas tienes en tu territorio? ¿Cómo puedes detectar una epidemia si no permites que las personas enfermas tengan acceso a un servicio médico que pueda dar la alarma?

Rivera no tuvo respuesta. De hecho, parecía no haberse planteado nunca estas preguntas. Y eso me lleva a pensar que detrás de su plan para el padrón, como detrás del corte de suministro de las fuentes, no hay estrategia alguna. Sólo hay demagogia, populismo y odio.

Hoy dejo aquí el tema: mañana volveré. Porque no sólo se han cerrado las fuentes. También se han eliminado los bancos (los de sentarse, se entiende). Y eso también tiene su miga…

Os dejo aquí enlazada la noticia, original en todos los sentidos.

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La música árabe… ¿existe?

Conferencia en Casa Árabe

Sons de l’islam: la mesquita