Mobiliario urbano, inmigración® y derecho a voto

Written by Brigitte Vasallo. Posted in Migraciones, Mobiliario urbano, inmigración y voto, xenofobia

cartel fuera rumanos en badalonaRetomamos el post de ayer: los nuevos jefes romanos de algunas ciudades españolas (catalanas, si se prefiere) han decidido eliminar fuentes y bancos (de sentarse) para fomentar la convivencia.

Tema bancos (de sentarse).

Los medios de comunicación no albergan duda alguna: los bancos se han retirado porque los inmigrantes® los usaban de manera incívica. “Algunos” inmigrantes®, si el medio es más de izquierdas. Es decir: se sentaban en ellos para hablar hasta altas horas de la madrugada. A veces incluso en grupo.

No voy a discutir si los bancos son utilizados más por inmigrantes® o por los nacionales. Entiendo que las personas que pasan más horas sentadas en la calle son las que tienen menos trabajo, pisos más pequeños y claustrofóbicos, menos aire acondicionado en sus viviendas, menos acceso a bares, cines y teatros, y peor red de amigos con pisitos monos donde hacer cenas y sobremesas agradables. Creo que estos son los factores decisivos que hacen que la gente se reúna en los bancos de la calle, y no el país de nacimiento, la cultura o el color de la piel.

(También creo que si el consistorio apostase por entender las razones que llevan a la gente a sentarse en la calle y buscase soluciones constructivas, nos ahorraríamos mucha frustración y rabia actual, y muchos futuros coches ardiendo ).

Pero si algo me hace sospechar que debe ser verdad que la mayoría de usuarios y usuarias de los bancos públicos son inmigrantes® es precisamente la respuesta política. No creo que los jefes romanos se hubiesen atrevido a dejar a la gente sin asiento así por las buenas si esta gente hubiese sido… ¿nacional?…no…¿blanca?…no…¿cívica?…no…

La clave es que las personas que se han quedado sin asiento no pueden votar.

Y por eso, en esta democracia tan perfecta que tenemos, son especialmente vulnerables a las iras de nuestros jefes romanos.

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Obelix, pobreza y política barata

Written by Brigitte Vasallo. Posted in Migraciones, Obelix, pobreza y política barata, xenofobia

obelixEn tiempos de Obelix, los romanos estaban locos: eso nos quedó claro a todxs sus lectorxs. Y a pesar del transcurso de los siglos y los avances en psiquiatría, los romanos no han mejorado mucho. Sin ir más lejos, esta mañana descubrimos que algunos jefes romanos actuales (como el de Salt y el de Badalona) han decidido cerrar las fuentes públicas, porque sus vecinos las estaban usando.

¿Se entiende? No, no se entiende. Me explicaré mejor.

Algunos, muchos, vecinos y vecinas (curiosamente se apunta a presuntos “inmigrantes”) cargaban garrafas de agua en las fuentes públicas durante la noche. ¡Hay que ser muy vicioso para dedicar tus noches a acarrear garrafas de agua de la fuente pública a tu apartamento! ¡Con lo bien que se está mirando la tele o paseando!

Ni cortos ni perezosos, los jefes romanos han decidido cortar las fuentes públicas, ¡y listo!

Yo, personalmente, no entiendo la estrategia. Pienso que si cargan garrafas desde las fuentes públicas debe de ser porque no tienen agua en casa. Y que una casa sin agua es un peligro para la salud pública así que al menos, si yo fuese jefa romana, les daría todas las facilidades del mundo para que consiguiesen agua de algún otro lugar. Para lavarse, cocinar y beber. No creo que exista el peligro de que nadie use las fuentes públicas para llenarse el jacuzzi

¿Qué se pretende cortando el último suministro de agua accesible? ¿Matarlos de sed?

No voy a apelar a los derechos humanos, porque en este mundo eso es una chorrada. Pero ni siquiera le veo sentido práctico, lo cual me hace recordar otra historia parecida:

Hace unos meses coincidí en un programa de Canal Català con Albert Rivera, líder del partido Ciutadans per Catalunya. Defendió ante las cámaras, con la seguridad propia de un buen orador, que no hay que empadronar a todo el mundo. Así de fácil.

No pudimos replicar en directo por falta de tiempo, pero la justicia astral quiso que coincidiésemos en la cantina y pudiésemos plantearle algunas preguntas. ¿Cómo se puede gobernar una ciudad si no sabes cuánta gente la habita? ¿Cómo puedes prever escuelas, médicxs, incluso policía, si no sabes cuántas personas tienes en tu territorio? ¿Cómo puedes detectar una epidemia si no permites que las personas enfermas tengan acceso a un servicio médico que pueda dar la alarma?

Rivera no tuvo respuesta. De hecho, parecía no haberse planteado nunca estas preguntas. Y eso me lleva a pensar que detrás de su plan para el padrón, como detrás del corte de suministro de las fuentes, no hay estrategia alguna. Sólo hay demagogia, populismo y odio.

Hoy dejo aquí el tema: mañana volveré. Porque no sólo se han cerrado las fuentes. También se han eliminado los bancos (los de sentarse, se entiende). Y eso también tiene su miga…

Os dejo aquí enlazada la noticia, original en todos los sentidos.

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El 11-S en Afganistán

Written by Brigitte Vasallo. Posted in Asia Central, Lugares

afganistan 11 s

(c) Mònica Bernabé

El fotoperiodista Gervasio Sánchez se ha ido a conmemorar el 11-S a Afganistán, como tiene que ser. Allí, entiendo que acompañado por la también periodista Mònica Bernabé, se ha dedicado a enseñar a algunos afganos una foto de las Torres Gemelas explotando, a ver qué reacciones tenían. Todxs sabemos que precisamente ese momento tuvo una repercusión directa tanto en Afganistán como en Irak, pues se aprovechó para iniciar una ofensiva militar contra ambos países.

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Retos migratorios: los británicos y el burka

Written by Brigitte Vasallo. Posted in Migraciones, Retos migratorios: los británicos y el burka, velos

english breakfast

(c) The Guardian – Alamy

Como respuesta a los últimos posts sobre inmigración, mi amigo Eduardo Retamero  nos envía esta delicia: un artículo de The Guardian que  explica con claridad que la comunidad británica residente en España no tiene intención alguna de integrarse. 

Para seguir adelante deberíamos pactar el término “integración”. El post anterior se ilustraba con una viñeta del El Roto que representaba a dos inmigrantes bailando la jota. No hace falta llegar a ese extremo: tal vez aprender el o los idiomas locales ya lo podríamos considerar un buen indicio de “integración”.

Los británicos, dice The Guardian, son “el mayor contingente de extranjeros en España y el 2% de la población”.

Y continua: “La imagen popular de expatriados británicos es la de los jubilados solitarios viendo Eastenders o en la televisión por satélite, el Daily Mail en su regazo, una copa de vino barato en el codo y un desayuno completo inglés en su vientre o la de los jóvenes fiesteros amantes de la bebida y del fútbol. El informe anual de todos los consulados de Gran Bretaña en todo el mundo en parte apoya esta imagen: España encabeza la lista en el número de muertes de expatriados (1,786) y detenciones (2,012)”.

“El periodista Benny Davis, quien escribe para el periódico de expatriados,  EuroWeekly, dijo: Los británicos tienden a vivir en una burbuja. Con más y más información disponible en inglés, hay menos razones para aprender español y, en consecuencia, menos oportunidades de entender la cultura local. Muchos residentes no hablan más de 10palabras en español en una semana promedio  y que se enorgullecen de ir tirando“.

Podemos abrir muchos debates a partir de esta nota. Yo propongo esta línea:

Si los británicos representan una parte de la población tan importante, ¿por qué no genera ningún tipo de alarma social ni su presencia, ni su actitud? ¿Por qué nos alarma más 1 burqa que 2.012 británicos detenidos en un año?

Mi respuesta, o una de ellas, es que el burka huele a pobreza y los huevos revueltos con salchicha huelen a riqueza. Y no queremos vernos invadidos por la pobreza.

Por lo tanto, el debate no es sobre la integración. Nos importa un comino (a grandes rasgos) la integración. El debate de la inmigración, como todos los debates, es sobre la riqueza. Somos así de previsibles.

 

 

 

 

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#MM 1: Shabu One Shant y la oveja Dolly

Written by Brigitte Vasallo. Posted in Músicas


Oyéndolo en este tema nos podríamos preguntar “pero ¿de dónde es este tío?”.  Pues este tío, Shabu One Shant, es de aquí, y lo digo sabiendo que no estoy diciendo nada. ¿Dónde es aquí? ¿En el lugar donde yo escribo o en donde que tú lees? Y, aún, ¿aquí significa una ciudad, un país,una nación? Estando en el mismo lugar geográfico no todo el mundo entiende el aquí igual. Por lo tanto ¿de dónde es este tío?

Pues, al menos en esta canción, parece que Shabu One Shant sea de aquí: del mundo. Aflamencado, arabizado, inglésico, reaggeante, rapeado… un poco de todo y sin despeinarse.

Podría parecer eso que se llama “mestizo”. Pero lo de ser mestizo es una obviedad porque mestizos, menos la oveja Dolly, lo somos todxs. Afortunadamente.

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La música árabe… ¿existe?

Conferencia en Casa Árabe

Sons de l’islam: la mesquita