Juan Goytisolo de Marrakech
Juan Goytisolo no vive en Marrakech; quien allí vive es un buen imitador con quien comparte la mirada azul turquesa, las facciones rotundas, las manos menudas, la voz cavernosa… pero que indudablemente no es él. Goytisolo, como todo el mundo sabe, es arisco, un gran escritor que huye de su inevitable fama, que rechaza homenajes, que no firma ni autógrafos ni libros; un ser enrevesado como la prosa que escribe, sarcástico, tajante y huidizo. Su imitador marracxí, al que por el barrio llaman Juan Guatisolo, es un hombre cálido, divertido, amable, delicado… si bien a veces, poseído por el espíritu de su mentor, se transmuta en él. En una ciudad llena de djins como es Marrakech, apenas nadie se extraña de este fenómeno que sí deja perplejos, sin embargo, a los extranjeros que lo han presenciado.
