Sapho: mi única patria es la frontera

Written by Brigitte Vasallo. Posted in Entrevistas, Francia, judeo-árabes, Marruecos, Músicas, Sapho

saphoAprovechando la aparición de su nuevo disco Velours sour la terre, recuperamos la entrevista que me concedió Sapho en el año 2004. No sé cuánto de verdad puede contener aún este texto, pero sin duda me sigue pareciendo el retrato imposible de una mujer sorprendente. 

Judía marroquí de tradición francesa, activista política pro Palestina, agitadora cultural, rockera, pintora, escritora, actriz; un personaje total, una amalgama de extremos: rebelde encumbrada por la burguesía, altivamente cálida, sagaz, impulsiva, alocada, cercana e inexorablemente diva. Un ser extremo que provoca entre el público reacciones extremas: o amor incondicional, o rechazo absoluto.

“Tuve la suerte de nacer en Marrakech, (donde yo era demasiado judía para ser marroquí), y de haber estudiado en Francia, (donde era demasiado marroquí para ser francesa), así que siempre he estado fuera de lugar. El  desarraigo a menudo es doloroso, pero también es fascinante estar entre dos mundos y participar de ambos”.

“Con veinte años, ya en Francia, quise ser actriz, pero entonces los roles de mujer estaban escritos y pensados sólo por hombres, y no me reconocía en ellos: me ofrecían papeles de niña inocente o de furcia marroquí, así que pronto me olvidé del teatro, y me dediqué a escribir y escribir. Un día oí a mi hermano decir que las chicas no eran capaces de tocar la guitarra: obviamente me precipité sobre una para comprobar si era cierto y descubrí la música como medio. Podría decir que la literatura es el hilo conductor y la música una forma de ir rápido, de saciar una sed de vida, y al mismo tiempo de estar sobre un escenario”.

Esa misma literatura que está tan presente en su música. “Mis influencias son muy diversas: la música gnawa, la bereber, toda la música del Oriente Medio que escuchaba en las calles cuando era niña, los anglosajones (Lou Reed, Talking Heads) y también te diría Rilke, él que dice que a diferencia de los animales, el ser humano no está abandonado al riesgo, sino que lo integra, lo busca, lo convierte en una  forma de vida… y claro, está la cultura punk que integré sin compartir el “no future”, porque lo mío era más una cólera feliz: ¡yo era una punk totalmente ridícula!” Estalla en carcajadas, histriónica e irresistible.

Aunque reivindique otros lares, su elemento es la Chanson Française y su padre, Gainsburg. Como nos da la razón, aprovechamos para sacar el tema Jane Birkin, y su disco Arabesque (Narada, 2003) en la línea de fusión muy cercana a la de Sapho.

“Si te digo  la verdad no lo he escuchado… de alguna forma adoro a Gainsbourg y sus canciones para mí son perfectas, inmejorables… aunque creo que en el ámbito compositivo la fusión no ha sido lograda,  suena a collage artificial… pero ya digo que no lo he escuchado… o ¡no mucho! Creo que cuando realizas una versión de un tema existente debes plantearte si puedes aportarle algo”.

La afirmación no es baladí: Sapho ha versionado a nada menos que a Oum Kelthoum, en su disco El Atlal ( Gorgone Productions, 1994). Comprende por la expresión de mi rostro que se me ha helado la sangre en las venas y entre risas se apresura a aclarar:

“Aunque si hice Oum Kelthoum fue por un deseo de reencontrar esa música, de rehacer de algún modo un camino musical, y tal vez fue también un acto político, como judía árabe… pero yo no aporto nada a Oum Kelthoum, seamos sinceros”  (carcajadas)

Sapho nos sorprendió en Barcelona cantando a Raimón ¡y en catalán!

Mi hermano me  enseñó la canción  y yo la recordaba fonéticamente. Cuando supe que veníamos a Barcelona me dije:  vamos a ver si puedo cantar algo en catalán, y me acordé de esta canción, “No sé com però sempre t’estimaré”… ¿lo digo bien? (risas)

El espectáculo Orients (EMI, 2003) nace en Bagdad  en el 2002. Siendo uno de los lugares míticos de la música árabe, ¿cómo reaccionó el público ante una propuesta tan heterogénea?

La verdad es que estaba un poco asustada, pero enseguida me di cuenta de que la gente tenía mucha sed de música;  pensad que fuimos allí durante el embargo, que para llegar a Bagdad había que hacer un viaje terrible de doce horas en autocar, así que la gente estaba  llena  de curiosidad, entusiasmada.  Como cuando fuimos a Gaza, donde empecé el concierto diciendo: yo soy judía pero no soy en absoluto israelí y, claro, el público se puso en pie… fue una aventura humana extraordinaria.

Sapho utiliza a menudo la frase “mi única patria es la lengua” que es también uno de los emblemas del escritor barcelonés Juan Goytisolo, que precisamente vive en Marrakech.

“Sí, es alguien a quien quiero a toda costa conocer, al que he leído y que me fascina porque es una especie de ¡mito marroquí!. Es evidente  que todos tenemos una relación muy íntima con nuestro idioma;  lo que leemos es en buena parte lo que nos forja. Pero yo  pertenezco en realidad, es a la frontera. Ese es mi espacio natural”.

 

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Comments (3)

  • Sapho Ebguy

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    Solo que empezados esta fusión entre oriental y occidental música desde las early eighties … Así es.. Ante/de los otros es un facto ..

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  • sapho ebguy

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    Muchsimas gracias! Brigitte !

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