…vamos Arafat, no te pongas negativo…
Recibo con una sonrisa el aviso de la aparición de un nuevo disco de Sapho. ¡Sapho! La primera vez que colisioné con ella fue en el Festival de Fez, Marruecos, tal vez en el año 2004. Protagonizó en ese festival uno de los ultrajes más recordados contra la figura intocable de Oum Kelthoum, descuartizando uno de sus temas (Alf lila ua lila?) en el escenario a base de desafinos, salidas de tono y afonía. Y estoy convencida de que lo hizo sin conciencia punk alguna. El público reaccionó mal pero algunos alucinamos, como alucinamos con Rachid Taha cargándose, con todos los respetos, a Abdel Halim Hafez. ¿Para qué sirven los mitos, al fin, sino para hacer uso de ellos?
Sin pretensión comparativa alguna, reviso mi crónica de aquel festival y leo, con sorpresa, que también vi la actuación de la gran Miriam Makeba. Extraños juegos de la memoria, a Makeba no la recuerdo en absoluto, sin embargo tengo una imagen nítida de Sapho sobre aquel escenario.
Pocos meses después dio un concierto en Barcelona que tampoco dejó lugar a dudas: Sapho es única, para lo bueno y para lo malo.
Acompañada por Pere Pedrals (La Rosa del Vietnam) pude entrevistarla y disfrutar de su presencia arrolladoramente imposible durante casi 3 horas. Dejo para un próximo post el artículo que publiqué entonces: sigue siendo una buena entrevista, si bien tal vez ya no tenga nada que ver con este personaje camaleónico e indefinible. Pero os dejo, sobre todo, una anécdota que no pude publicar entonces y que rescato ahora de mi cuaderno de notas, sorprendida de nuevo por esta criatura absolutamente indefinible:
“Arafat me invitó a la Muqataa” -me explicó Sapho- “cuando estaba sitiada por los israelis. Había una enorme cena y llegados a un punto Arafat se puso solemne a hablarnos de martirio y sacrificio. Todos los invitados, exaltados, le prometían fidelidad, era todo tan dramático. Yo, para animar un poco el ambiente, le di unas palmaditas en la espalda diciéndole “Venga, Yassir, no te pongas negativo”. Él alucinado, me miró y dijo: “¡Dalila!” (supongo porque creyó que estaba intentando debilitarlo) lo cual me recordó que tengo ¡una sevillana sobre Dalila! Así que me puse a cantar y a bailar en medio de aquella gente tan seria. Cuatro dias más tarde los tanques israelís, efectivamente, destrozaron la Muqataa”.
SAPHO nouveau CD “VELOURS SOUS LA TERRE” sortie 31 octobre 2011 by mattkinska
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Comments (1)
Sapho Ebguy
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El problema con las entrevistas es cuando el periodista no se recuerda exactamente de las palabras que ha oído o no les entendió correctamente es terrible , he dicho a Arafat exactamente : no hay que morir por la causa hay que vivír , luchar y después como me decía “Dalila” le canté una sevillana que mencionaba a Dalila y que decía “sirva el aviso sirva el aviso que a mayor confianza mayor peligro!”es completamente diferente !
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