Jadranka Stojakovic sabe a sevdalinka
Más de una década después de que la antigua Yugoslavia desapareciese (llevándose con ella de manera atroz a miles de sus ciudadanos) las similitudes culturales entre los fragmentos que se convirtieron en independientes y los recuerdos de varias generaciones siguen siendo la prueba de la existencia de un pasado común más cercano y arraigado de lo que muchos quisieran.
