Posts Tagged ‘egipto’

Ramadán ante la tele

Written by Brigitte Vasallo. Posted in Islam, Norte de África, Oriente Medio, Ramadan

(c) Getty images

El verdadero aglutinante del mundo árabe no es la religión, como quieren hacernos creer los simplificadores, sino la tele.

Este aparato es un miembro más de cualquier familia árabe (el miembro, sin duda, más ruidoso) y las antenas parabólicas son más típicas del paisaje árabe actual que los alminares de las mezquitas. Es gracias a la televisión que los árabes tienen un idioma vivo común: la lengua árabe clásica, ese dinosaurio, apenas sirve para leer el Corán y escribir poesía, o discursos, con aires de grandeza, pero no para comunicarse. Nadie habla ya árabe clásico y, en realidad, muchos ni siquiera lo entienden bien, como se demuestra en las contínuas polémicas sobre los significados de las aleyas. Los dialectos regionales, despreciados por la oficialidad, ya se habrían convertido en idiomas diferentes si no fuese porque la televisión marca, sin quererlo, las pautas de evolución.Es gracias a ella que todos los marroquíes hablan el dialecto egípcio y que todos los argelinos pueden burlarse a gusto de un almibarado acento libanés que, a pesar de todo, entienden. Por supuesto, el flujo nunca es a la inversa: el norte de África no produce material televisivo exportable al resto de países y, por tanto, el resto de árabes no entiende los dialectos norteafricanos. Es también gracias a los canales por satélite provenientes del golfo Pérsico u Oriente Medio que todas las árabes se visten, se peinan y se operan la nariz igual. La televisión recuerda al mundo árabe que tiene un universo cultural propio.

Su influencia, además, enorme en todas partes, es allí ilimitada. La miseria (exceptuando los países petroleros, la mayoría de la población del mundo árabe es pobre), el analfabetismo y la reticencia a vivir de puertas afuera hace que ni los libros, ni el cine, ni las reuniones en la plaza del pueblo puedan hacerle competencia.

Conferencia: La música árabe no existe

Written by Brigitte Vasallo. Posted in Destacadas, Música (s) árabe (s), Músicas

Brigitte Vasallo Casa ArabeLa música árabe no existe… y si existiese, daría igual.

Porque lo importante no es la música, sino la gente. Y lo demás, es puro ornamento.

Ya está disponible youtube el vídeo de la conferencia que di en aquel auditorio de Casa Árabe de Madrid con motivo del Día de la Música (2011).

 

Túnez y la reinvención del mundo árabe

Written by Brigitte Vasallo. Posted in Lugares, Norte de África


Miss arab world 2007Hace años que digo y escribo que no podemos hablar de Mundo Árabe y propongo Mundos Árabes para designar a esa franja de países que va desde Marruecos hasta Iraq (sin Irán ni Turquía, tozudamente arabizados por la prensa española) y que comparten el idioma que les da nombre. Mundos Árabes, en plural, precisamente para subrayar eso, la pluralidad, la diversidad. Ni todo el mundo árabe es árabe, ni todo el mundo árabe habla en árabe, ni todo el mundo árabe (el otro quid de la cuestión) es musulmán.

Sin embargo, me estoy replanteando la denominación en vista de las revoluciones y manifestaciones que se suceden estos días en Túnez, Egipto, Yemen, Jordania, Marruecos, Argelia, Arabia Saudí…

¿Existe el Mundo Árabe?

Si l@s egipci@s se han contagiado de l@s tunecid@s es porque los han considerado un pueblo hermano. Si ell@s pueden, nosotr@s también. Es la solidaridad de los que están hasta el moño, sí, y prueba de ello es que el gobierno chino se ha apresurado a censurar la palabra “Egipto” en los buscadores. Y es también algo más.

El mundo árabe es diverso, sin duda. Pero entiendo que ahora mismo los coptos, que se reivindican descendientes de los faraones, no se sienten diferentes de los chaouis, ni a estos les importa lo más mínimo tener orígenes distintos a los árabes yemenitas.

No hay una cultura única, ni un único idioma, ni una sola religión en el Mundo Árabe. Pero sí el sentimiento de ser tener un lugar propio, aparte.

Los caciques olvidaron la máxima “divide y vencerás”, apostaron por estandarizar y por acallar disidencias, por machacar las diferencia.

Ahora los diferentes se han olvidado de que lo son y han entendido, por fin, que tienen un problema común. Y que lo tienen dentro de casa.