Las cifras de la inmigración: ¿a quién llamas inmigrante?
Se ha publicado el Informe sobre Migraciones 2011 de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el mismo día los medios lanzan el dato: “Los españoles piensan que conviven con más inmigrantes de los que hay en realidad“.
Gran noticia: en España se cree que hay un 21% de población inmigrada cuando en realidad la cifra es de un 14%. ¿De dónde sale el error de percepción? La OIM propone una causa: no hay una comprensión común sobre el significado de la palabra “inmigración”. Y aquí, con una candidez pasmante, aclara: los y las encuestadas agrupan bajo el mismo término a trabajadores migrantes, personas refugiadas, solicitantes de asilo e incluso estudiantes o turistas.
Dejadme que apunte otra causa: la idea de españolidad. Cuando decimos “ser español” imaginamos un prototipo que es necesariamente blanco, probablemente católico y posiblemente castellano. Un González o una Sánchez cualquiera. Rubio o rubia como mucho. Un cristiano viejo, que se decía antes.
En ese prototipo es difícil incluir a la España real donde viven y crecen varias generaciones de españoles que ni son blancxs, ni católicxs ni se apellidan Martínez Soria. Gente que ha llegado y se ha hecho de aquí o gente que ha nacido aquí. Y no es que ellos y ellas no sean españolas de verdad; no es tampoco que sean “mezcla” o “mestizos”, como también se les llama, y mucho menos que sean eso terrible que se ha venido en llamar “inmigrantes de segunda, tercera o cuarta generación”, como si la migración de los padres la heredasen los hijos y las hijas.
El error está en el prototipo: los Pérez blancos y católicos tal vez son mayoría, pero no son ni nunca fueron la única manera de ser y pertenecer.
Más información:
Informe sobre Migraciones 2011 de la OIM
PD: Buscando foto para acompañar este post me cruzo con la definición que se da en Wikipedia de Concha Buika: “Concha Buika (n. Palma de Mallorca; 1972) cantante afroespañola.”
Esto, sin duda, merecerá otro post…


